A veces el amor viene en la dirección equivocada,
no saber por donde aparecerá y en muchas ocasiones,
termina tomando el camino incorrecto.
Pero cuando aparece, simplemente uno se olvida de lo demás,
sientes la felicidad, sientes la emoción y al mismo tiempo
sientes la presión de aquel nuevo amor.
Duele verlo tan lejos, duele saber que está ahí y no lo puedes tocar,
quizás se acerqué, quizás vuelva a tomar la dirección equivocada.
Pero de alguna forma, sabes que volverá,
y cuando menos te lo esperes llegará para no marcharse.
Así es el amor.
©Catalina Hartfiel






